Este semestre hubo un revolcón en el área de matemáticas. Toda una revolución que me enamoró. 

“Pensando problemas” suena muy bonito. Si se quiere, infantil; pero no es para nada infantil. Corresponde a una buena parte de lo que nos hace falta a los economistas e, incluso, demás áreas científicas y/o del pensamiento. Siempre he pensado que todas las carreras deberían ver un curso introductorio de lógica matemática. Cuando vi Matemática Estructural, una materia de primer semestre de matemáticas, pensé en la importancia de estructurar argumentos con esa lógica. Más aún, pensé en las deficiencias de nuestro programa de economía en el área de matemáticas. La mayoría del tiempo estamos haciendo operaciones entre conjuntos, desarrollando procesos recurrentes, inductivos y algoritmos sin darnos cuenta. Por el contrario, sentimos, a veces, el tedio de resolver un Khun-Tucker bien denso o una integral por partes, antes de ver lo qué está pasando detrás de ello. Incluso, un poco en el extremo, aprendemos a desarrollar las derivadas más imposibles, pero no sabemos hacer demostraciones básicas de contenencias e implicaciones. Nos hace falta eso. Lo más probable es que una persona que entienda matemáticamente lo que pase tras bambalinas pueda digerir lo más escondido del modelo: esas intuiciones económicas detrás de una ecuación monstruosa que sólo unos cuantos ven. Porque sí, gente, la intuición y las matemáticas son bienes complementarios. Nos hace falta una armonía entre las matemáticas y la intuición. Y siento que hasta ahora nos han enseñado bien la intuición, pero esta se queda corta cuando nos alimentan con ecuaciones dementes que nadie desarrolla, que nadie recuerda y mucho menos que nadie entiende. Siento que Pensando Problemas nos ayuda en eso. Nos ayuda a comprender la intuición de una teoría de acuerdo a la matemática de sus modelos. Y la ganga: les enseñan programación. Bellísimo. 

Es algo completamente nuevo en nuestra carrera. La filosofía del curso no está enfocada en los contenidos, como el resto de materias del pensum. Sólo el nombre corrobora este argumento. Apesar de que se ven funciones, matrices, conjuntos o algoritmos, la clase no pretende explicarlas con detalle. Estas sólo serán las herramientas para enseñar las matemáticas a las que se enfrentarán en posteriores cursos de la carrera. Se trata de un lenguaje lógico, ordenado y riguroso. No a todos les gusta, pero es la verdad: así hablan los economistas. 

Por otro lado, hubo una transformación fuerte en las materias básicas de matemáticas para los economistas. Separaron Probabilidad de Estadística y la unieron con Integral. Por su parte, a Lineal la unieron con Cálculo 3. A Diferencial lo dejaron sano y a Ecomat también. Ideas brillantes. Ya no será necesario ver esa caja negra de subespacios vectoriales de Lineal, ni ver esa introducción mediocre de ecuaciones diferenciales en Integral o ese pedazo de optimización de Cálculo 3 pues se verán en Ecomat. Supongo que quitarán las inentendibles polares de Integral para no perder nada de Probabilidad, pues el conteo, por más jodido que sea, no se puede quitar. A lo sumo quitarán el estudio de distribuciones poco comunes como la beta o la gamma. Pero, en fin, lo esencial se mantiene. Todavía más, se llegará con mejores bases de estadística para enfrentar las econometrías. Bueno, aunque esto son suposiciones mías. Así será la unión de las materias, pero todavía está en proceso de estructuración cada uno. El lado malo: se pierde interdisciplinariedad. Serán clases exclusivas para nosotros. ¿Se gana intradisciplinariedad? Muchísima. 

Hay quienes dicen que el nivel de las matemáticas del pregrado bajó al unir Probabilidad con Integral y Cálculo 3 con Álgebra Lineal. Arguyen que nos quitan preparación para cursos avanzados de postgrado que requieren un alto nivel de matemáticas. Sin embargo, pienso que es una argumentación a medias. Sí es cierto que se llegará sin ciertos conocimientos prácticos, pero se tendrá mayor capacidad para aprender los conocimientos que harán falta. Ya lo dije: aprendemos a hacer las derivadas más… De ahí que siempre intente comparar a dos economistas, uno sin haber visto Pensando Problemas y el otro sí (e idénticos entre sí en el resto de sus características ja ja), en su primera clase de Análisis Real a ver a cuál se le facilita más su aprendizaje. Yo le apuesto al que vio Pensando Problemas que al que vio bombas de cálculo. Le apuesto más a alguien que vio el nuevo pensum de economía que el anterior. 

Me gusta este plan de estudios. Creo que dará para que los estudiantes tengan más y mejores herramientas para entender e, incluso, ir más allá de los cursos. Pienso que esto hará que más almas se interesen por las matemáticas, por complementar sus pensamientos con unos buenos cursos de Análisis. También, veo que lo más innecesario es eliminado y los vacíos más grandes desaparecidos. El vacío teórico mejora con estas matemáticas. 

Pdta. 1. Felicito a nuestros exEnd(e)udados Juan Sebastián Moreno y Andrés Felipe Rodríguez por ser dos de los cerebros detrás de este hermoso curso como lo es Pensando Problemas. 

Pdta. 2. También me pareció excelente que Medición haya desaparecido. No hay clase que supere el poco aprendizaje que se obtiene en esa materia. Genial lo de Finanzas y Contabilidad. Y estoy ansioso por ver qué es esa vaina de Haciendo Economía.  

Por Juan Camilo Chaves Puentes 

Jc.chaves348@uniandes.edu.co 

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